OBLIGATORIEDAD DEL SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL DEL AUTOMOTOR

DEBE SER LEGAL O MORAL?

Basta ver nuestro parque automotor para imaginar la preocupación de muchos automovilistas ante la nueva legislación al respecto.

Evidentemente la obligatoiedad del seguro se hacía necesaria. Circulan en nuestras calles autos cuyos valores van desde los $ 1500 hasta los $ 200.000, al tiempo que el porcentaje mayor corresponde a los rodados más antiguos. El continuo auge del mercado del usado reflejado por los clasificados nos revela una premisa: "todo auto tiene un comprador, desde la 'chatita' hasta el 'mercedes'". ¿ Se podría afirmar que en todos estos casos el seguro está junto a la cédula verde?

Lo importante para muchos mortales es tener la fácil movilidad, alcanzar el cuatro ruedas, llegar a juntar el dinero que le permita tener, a gatas, el coche y lo demás es postergable (?)

Ahora bien, ¿contratar un seguro es un deber que nace de una imposoción legal o moral?; ¿ porqué debo asegurar mi automovil?. Estoy libre de riesgos y el seguro es una comodiad más, que si la puedo tener bien y sino no importa. O se trata de no asumir responsabilidades . . .

Desde el contundente no matar o no robar cuyos referentes legales están en el Codigo Penal hasta las simples contravenciones de estacionamiento tienen un fundamento ético, por lo que antes de ser cristalizadas en normas YA NOS REGIAN.

¿Por qué no sucede esto con el seguro? . Evidentemente el auto no es un arma en si mismo, nos sirve para movernos de un lado a otro y si lo usamos con responsabilidad las probabilidades de riesgo disminuyen, dado que el daño no esta estricta ni directamente relacionado con el conducir sino indirectamente. Esto hace que muchos automovilistas inconcientemente se convenzan: "a mi no me pasará nada porque se manejar" o borran de su mente tal responsabilidad, porque como dije al principio, la cultura del ahorro les llega hasta la compra de la unidad aplazando lo demás.

Si bien no son todos los casos, aún cuando queda claro que el seguro tiene un fundamento ético, la conciencia de su contratación no está para nada generalizada en nuestro medio. Por lo que una ley no solo viene a regularizar la situación imperante sino también a educar e inculcar la necesidad primaria del seguro al tiempo de la adquisición, para que llegue el día en que la imposición normativa se ubique en un segundo plano, donde debería haber estado siempre y prevalezca sobre todo el reflejo instántaneo de conducirnos con ética en esta actividad como en cualquier otro ámbito de nuestras vidas.

Dra. Ana Celina Messuti

Revista SEGUROS editada por la Asociación Argentina de productores Asesores de Seguros
año XXVII  nro. 206 - sept'92 - pág. 35