¿Quiénes estamos?, ¿dónde somos?

 

Los productores asesores de seguros (PAS) vivimos un tanto desorientados y confundidos. Estamos inmersos en una crisis. Pero, aunque no sirva como consuelo, todo el mundo del seguro está en la misma situación. Y, diría más, el mundo entero está pasando por la misma situación.

Si nos tomamos el trabajo de ir a nuestro diccionario podemos leer que "crisis" significa, en su primera acepción, cambio considerable que, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente, sobreviene en una enfermedad; también, situación de un proceso o asunto cuando está en duda su continuación, modificación o cese y, por extensión, momento decisivo y de graves consecuencias en un negocio importante. Podemos concluir, con estas definiciones, que estamos viviendo un momento de cambio. Depende de cada uno, de lo que hagamos o dejemos de hacer para que las consecuencias sean favorables o no para nuestro futuro:

Seguimos vendiendo (a mi me gusta más decir, "asesorando para la contratación") seguros de autos, combinado familiar ó integrales de comercio?.

Nos capacitamos y entrenamos en la venta de seguros de vida ó de retiro?

Pensamos en el tema 'salud'?

Dejamos los seguros de riesgos del trabajo, porque las comisiones son muy bajas?

Nos unimos a otros colegas para tener más fuerza (por mayor volumen) frente a las aseguradoras?

Jugamos todas las semanas una boleta de Loto o Quini6?

Seguimos (o empezamos) a estudiar o profundizar ciertas coberturas que hasta ahora habíamos dejado para otros (por ejemplo, caución)?

Nos esforzamos realmente por nuestro clientes o solo nos preocupa conseguir nuevos y los que están que se arreglen como puedan?

Le dedicamos mucho tiempo a la cobranza ó buscamos otras formas de cobro que nos den más tiempo para cumplir con nuestra obligación principal de asesor, consejero, colaborador, especialista en materia de seguros?

Averiguamos si tenemos una tía que vive en Europa que tiene 87 anos y una fortuna que podamos heredar?

Como vemos son muchas las cosas que podemos o no hacer. Lo único que no tiene opción es que debemos cambiar, modificar nuestra forma de trabajo, ser más (mucho más) profesionales, darle más y mejores servicios a nuestros clientes.

Recuerdo a un publicista norteamericano (David Ogilvy) que decía que el día en que uno se hace imprescindible para un cliente es muy difícil perderlo.

En toda planificación debemos determinar donde estamos y donde queremos estar en el futuro. Para eso debemos "parar la pelota", tranquilizarnos, pensar, analizar la situación y luego tomar una decisión, fijar nuestro objetivos para pasar del "estado actual" al "estado futuro deseado".

Entonces podremos preguntarnos: QUIENES SOMOS?, DONDE ESTAMOS? .

Somos PAS. Aunque quedaría mejor decir que somos APS (ninguna vinculación con la empresa de medicina privada): Asesores (expertos en un tema que ayudan, informan, enseñan, aconsejan y colaboran con una persona que tiene un problema); Productores (intermediarios que vinculan a las dos partes: aseguradora con asegurado); Seguros (contrato por el cual una de las partes se obliga a indemnizar a la otra en caso de siniestro a cambio del pago de una prima).

Esto quiere decir que nadie nos llamará para arreglar un cortocircuito, pintar una casa o hacer una liquidación impositiva. Si nos buscarán para resolver un problema vinculado a seguros. Por lo tanto llegamos a la conclusión que somos aquellos profesionales que brindan solución para problemas vinculados a la seguridad financiera y patrimonial de una persona o empresa.

Y, qué debemos ser?

Lo mismo que lo que somos ahora pero adecuados a las necesidades de las personas en el futuro. Siempre debemos solucionar problemas, resolver dificultades, aclarar dudas, aconsejar. Pero los problemas, dificultades y dudas de hoy no son las mismas que las de mañana. Aunque nadie conoce el futuro existen ciertas tendencias que, probablemente, nos permiten imaginar como podrá ser ese 'mañana'.

La tecnología cada vez ocupa más espacios en nuestras vidas: internet, TV interactiva, computadoras en los automóviles, robots en nuestros hogares, cobranzas y pagos electrónicos, etc. Tanto en nuestra relación con las aseguradoras y los clientes, como en las coberturas, la tecnología afectará nuestra vida. Por eso, la capacitación constante (y no solo 8 horas en el año) serán una de las herramientas básicas para adelantarnos a las necesidades de las personas que buscarán nuestros servicios.

La crisis actual no es la peor ni tampoco la última. Si sabemos sacar partido de la misma seguramente estaremos mucho mejor mañana de lo que estamos hoy. Todo depende de nosotros porque si esperamos acertar los números de la lotería o encontrar una tía rica en Europa es seguro que como PAS desapareceremos.

 

Carlos E. Colombo

Revista SIDEMA
año XIV  nro. 136 - abril 1998 - pág. 48